jueves, 14 de octubre de 2010

Los amigos de francisco

Nació San Francisco de Asís el día 26 de septiembre de 1182. Fueron sus padres el rico y ostentoso comerciante en telas Pedro Bernardone, apegado con exceso a la riqueza, y la virtuosa Picca.
El nuevo niño recibió en la pila bautismal el nombre de Giovanni (Juan) estando ausente su padre, pero cuando volvió, le dio el sobrenombre de "el Francés", en italiano Francesco, y Francisco en español, nombre que desde entonces conservó.
Pasó Francisco sus primeros años al lado de Picca quien lo educó con toda la piadosa solicitud de una madre cristiana que prepara un alma para el cielo. Ya mayorcito, confiaron sus padres su educación a los piadosos sacerdotes que dirigían la escuela de San Jorge.
Pero apenas llegado a los quince años, su padre lo asoció a sus negocios. Rodeado de riquezas, Francisco vestía suntuosamente, tenía dinero para derrochar y nunca faltaba a las ruidosas fiestas y opíparos banquetes que solían organizar los hijos de los comerciantes y hacendados de Asís.
Apenas tenía 18 años, cuando su esplendidez y prodigalidad unidas a su talento, arrojo y simpatía, hicieron que fuera el rey de las fiestas, de tal modo que entusiasmados los habitantes, de Asís lo proclamaron "Rey de la Juventud".
Dos años duró este triste reinado de Francisco. ¿Hasta dónde influyó en su alma esta vida de disolución? es cosa que no podemos precisar. Pero sí es un hecho que Francisco nunca llegó a apartarse completamente de Dios. Que a pesar de que a tan temprana edad llegó a lograr tantos honores, tanta riqueza, tantos placeres como sólo el hijo de un rey podría tener, él ni se ensoberbeció con ello ni se encenagó en el vicio. Esa vida de disipación que hubiera colmado las ambiciones del joven más poderoso y más ambicioso, nunca satisfizo los anhelos de su alma que, sin él saberlo, estaba sedienta. Sedienta de Dios.
 

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